crononutrición

¿Conoces la crononutrición? En pocas palabras, se trata de comer la cantidad adecuada de los alimentos adecuados en el momento adecuado. Si te interesa saber más sobre crononutrición, hemos escrito este artículo para ti. Entre otras cosas, aprenderás sobre los principios de la crononutrición, sus beneficios y cómo funciona. Así que, solo te diremos: ¡sigue leyendo!

Los principios

En principio, la crononutrición es una nueva forma de comer. Su objetivo es transformar nuestros hábitos alimenticios. Hoy en día, estamos acostumbrados a comer rápido y, cuando tenemos prisa, no tenemos tiempo para comer bien. Como resultado, no comemos a las horas adecuadas ni de forma saludable.

La crononutrición ha llegado para reajustar tu reloj biológico y enseñarte hábitos alimenticios saludables. En lugar de dietas agotadoras, te permite seguir un tipo de alimentación diferente, pero esta vez sin privarte de comidas deliciosas.

Los principios de la crononutrición, desarrollados por el Dr. Alain Delabos, son sencillos: se basan en que cada alimento que ingerimos no se asimila de la misma manera, y esto varía según la hora del día. Por ejemplo, consideremos el azúcar y la grasa. Estos dos componentes no se almacenan en el cuerpo si se consumen por la mañana, pero sí se almacenan si se consumen por la noche.

Los beneficios

La principal ventaja de la crononutrición es que se basa en una dieta sana y variada. En segundo lugar, y relacionado con lo anterior, es la mayor concentración que proporciona a nivel psicológico. Algunas personas siguen dietas restrictivas, y su cerebro lo interpreta como una carencia que necesita compensar. Por consiguiente, es difícil seguir la dieta, sobre todo cuando ves a quienes te rodean comiendo cosas que no te apetecen. Con la crononutrición, comes lo que quieres y no te privas de nada. Simplemente prestas atención a lo que comes y cuándo lo comes. Además, las dos comidas libres semanales te permiten disfrutar de alimentos que echabas de menos en tus días habituales de crononutrición. 

¿Cómo ponerlo en práctica?

En teoría, la crononutrición simplemente cambia la forma en que comes. ¿Pero es igual en la práctica? Básicamente, en la práctica, solo necesitas escuchar a tu cuerpo y, más específicamente, estar atento a sus necesidades. A diferencia de una dieta tradicional, la crononutrición no te obliga a privarte de ningún alimento, sino que sugiere comer todos los alimentos en los momentos adecuados. Nada está prohibido, solo necesitas comerlos en el momento correcto del día.

Consideremos el ejemplo de las tres comidas diarias: desayuno, almuerzo y cena. Estas tres comidas deben ingerirse a horas fijas. Además, conviene dejar un intervalo de unas horas (aproximadamente 4 horas) entre cada comida. Esto se debe a que este intervalo ayuda a prevenir que el cuerpo almacene grasa.

Para más detalles, esto es lo que debes hacer específicamente: para desayunar, debes tomar una comida sustanciosa. Debe ser lo más completa posible, con fruta, mantequilla, queso y abundante proteína. Para el almuerzo, debe ser una comida mediana, ni muy copiosa ni muy escasa. Generalmente, se recomienda un plato único con proteínas y fibra, además de algunos almidones, y terminar con un postre ligero.

Entre estas tres comidas, puedes tomar un pequeño tentempié para darle a tu cuerpo un aporte extra de energía antes de la cena; además, ayuda a evitar picar entre comidas. De hecho, la hora del tentempié es muy importante para la crononutrición. Se recomienda tomar fruta seca o fresca con un poco de chocolate negro.

La cena debe ser lo más ligera posible. Por lo tanto, conviene consumir alimentos bajos en grasa, ya que el cuerpo almacena grasa por la noche. Así pues, coma verduras y, si le gusta la carne, elija cortes magros.

Lo mejor es que puedes disfrutar de dos comidas ilimitadas a la semana. Podrías decir que estas dos comidas son tu recompensa por el esfuerzo. Y tendrás que esforzarte mucho para mantener este estilo de vida.

Su eficacia

En cuanto a efectividad, la crononutrición es más eficiente que una dieta drástica en la que solo se come el desayuno. Por lo tanto, te permitirá perder peso sin esfuerzo mientras comes hasta quedar satisfecho. Además, tras incorporar este hábito durante un tiempo, estarás en excelente forma física. Es más, con dos comidas extra por semana, tendrás tiempo suficiente para darte un capricho y olvidarte, por un rato, de que estás a dieta, aunque en realidad no lo estés.

Conclusión

En resumen, si quieres hacer dieta sin sentir que estás a dieta, la solución es la crononutrición. Desarrollada por el Dr. Alain Delabos, esta técnica te permite comer sano y equilibrado cuatro veces al día, pero con la eficacia de una buena dieta. Básicamente, consiste en un desayuno sustancioso, un almuerzo moderado, una pequeña merienda y una cena ligera. No necesitas estresarte ni depender de la fuerza de voluntad para seguir la dieta; además, tienes la opción de comer lo que quieras dos veces por semana (una excelente manera de saltarse las reglas).